Aunque en el espacio del que disponemos no sea posible abordar otros temas relacionados con el cunsumo y los efectos de los medios de comunicación en los pequeños espectadores, hay que resaltar algunas acciones concretas dirigidas a la escuela, la familia y los propios medios de comunicación.
ESCUELA:
- Formación y reciclaje del profesorado en medios audiovisuales.
- Incorporación efectiva de la alfabetización audiovisual en la etapa 0-6.
- Conocimiento por parte de los profesores de los programas más vistos por su alumnado con objetuvo de aconsejar a los padres sobre los valores y contravalores que transmiten, así como de su reutilización creativa.
- Organizar sesiones de padres en las que se debata la problemática audivisual.
- Reforzar en el aula dinámicas alternativas al consumo de televisión.
- Transmisión a la sociedad desde la práctica eduativa de profesorado de la incidencia que un mal uso de los medios está produciendo en su alumnado.
FAMILIA:
- Dosificación y control de la permanencia de los niños ante las diferentes pantallas y muy especialmente durante los primeros años de su desarrollo.
- Asimilar las posibilidades que ofrece el vídeo a la hora de seleccionar imágenes motivadoras y crativas que supongan una alternativa a la mala programación.
- Evitar magnificar la televisión,, utilizándola como medio de castigo.
- Ver la televisión junto a los hijos para conocer sus preferencias y contrastarlas mediante una potenciación de las vías de comunicación familiar.
- Conociemiento de los videojuegos y páginas de internet que visitan los niños, arbitrando procedimientos de navegación segura.
- Exigencia, a través de las organizaciones familiares y de consumidores en cumplimiento de la normativa Televisión sin Fronteras de CE en contenidos y tiempos permitidos de publicidad por hora de programación.
MEDIOS DE COMUNICACIÓN:
- Autorregulación de las cadenas en cumplimiento de la normatuva de Televisión sin Fronteras.
- Responsabilidad creadora por parte de los productores de programas, videojuegos y materiales distribuidos a través de la red para niños y adolescentes.
- Creación de un observatorio para el análisis y evaluación de los efectos de ala programación televisiva en los espectadores infatiles.
- Disposición de las televisiones públicas (sufragadas con el dinero de todos los contribuyentes) a producir programas dirigidos a las primeras edades, sin que estos supongan meros contenedores de publicidad y productos multinacionales seleccionados con meros criterios de rentabilidad económica y desconocimiento en los intereses,, necesidades y niveles de percepción del público infanti.




